3. JEFES DE ESTADO
JUAN MORA FERNÁNDEZ (1824-1833)
LÍNEA FAMILIAR
- Juan Fernández Martínez X Cayetana de Acosta y Aguilar
- Manuel Felipe Fernández Acosta X María Josefa Umaña Corrales
- Lucía Encarnación Fernández Umaña X José Mateo Mora Valverde
- Juan Mora Fernández Joaquín Mora Fernández
Una de las hijas del hogar formado por Manuel Felipe Fernández Acosta y María Josefa Umaña Corrales, ya citados, fue Lucía Encarnación, nacida el 12 de Enero de 1759, quien casó, el 2 de setiembre de 1778, con José Mateo Mora Valverde con quien tuvo 16 hijos. Uno de ellos, Juan, nacido en San José, el 12 de julio de 1784, realizó los estudios primarios en su ciudad natal y los superiores, en León, Nicaragua. Antes de que sus méritos y patriotismo lo llevaran al gobierno, había sido juez y director de escuela. Aparece en posiciones de gobierno, como secretario de la segunda junta, la que se instaló el 13 de enero de 1822. Con treinta y ocho años de edad se incorporó a una lista de ciudadanos notables a cuyo cargo estaba ya la construcción del país. A esta junta le correspondió enfrentar el primer hecho de armas en nuestra historia independiente. Fueron los sucesos que comenzaron el 29 de marzo de 1823 con la toma del Cuartel de Cartago por los que deseaban adherirse al Imperio Mexicano, apoyados por Heredia. La respuesta al cuartelazo fue dada por Gregorio José Ramírez, quien levantó a los alajuelenses y apoyados por San José, los republicanos, avanzaron contra la capital de entonces. En la mañana del 5 de Abril se produjo el encuentro en Ochomogo. El resultado fue el traslado de la capital a San José, una ciudad menos adelantada que Cartago en una Costa Rica que carecía de carretillas, ruecas, maquinaria para la agricultura, moneda acuñada y que veía como artículos milagrosos los productos extranjeros. Los artesanos carecían de las herramientas más rudimentarias y las casas eran de un piso, con paredes de adobe, puertas y ventanas de cedro, y techo de tejas, y pisos de ladrillo cuando no de tierra. A través de las ventanas sin vidriera era posible ver los brazos y platillos de las balanzas hechos de madera, groseramente labrada, y con pesas que eran piedras recogidas de la calle.
A la Junta le quedaba muy poco tiempo y en mayo de 1823, acordado un nuevo Estatuto Político, se eligió una tercera Junta, que gobernó hasta el 8 de setiembre de 1824. En esa fecha se instala el Congreso Constituyente que procedió a la elección de Jefe de Estado, resultando la mayoría de votos favorables a Juan Mora Fernández. A partir de ese 8 de setiembre, Costa Rica tuvo un gobernante, siempre dentro de la Federación Centroamericana. En la historia nos ha quedado de él la imagen de un maestro de escuela de profundo espíritu civil, que marcó un precedente convirtiéndose en el modelo de los gobernantes que seguirían. Su fe en la buena disposición de los costarricenses se puso en evidencia en su Decreto de 23 de setiembre de 1824, que invitaba a las corporaciones, autoridades y personas de cualquier condición, a presentar proyectos sobre el mejor medio para constituir el Estado.
Entre las numerosas acciones de su gestión (dos períodos administrativos 1824-1829 y 1829-1833) podemos destacar el establecimiento del primer escudo del país, la emisión de la Ley Fundamental del Estado, y las primeras ordenanzas municipales. Creó la milla marítima, para favorecer la pesquería, la marina y la elaboración de sal. Favoreció a quienes aprovecharan los terrenos incultos para la agricultura y ganadería, creando premios para los descubridores de caminos, puertos “o cualesquiera objetos de industria”. Estableció una casa de moneda, provisional, e invitó a los ciudadanos a establecer en cualquier pueblo que fuera, un periódico manuscrito, con el fin de promover la ilustración como base principal de un gobierno. Promovió el establecimiento de casas públicas de enseñanza, erigiendo una en San José, bajo el patrono de Santo Tomás, que luego dio origen a la Universidad del mismo nombre. Por decreto del 7 de junio de 1826, ordenó la fundación de un hospital general, llamado San Juan de Dios. Interesado en abrir un camino al Atlántico, acordó otorgar un premio de 500 pesos en dinero y 1.000 en tierras baldías a quien descubriera una vía de comunicación con la rada del San Juan. Juan Mora Fernández falleció en San José el 16 de Diciembre de 1854. Su grandeza ha deshumanizado su figura al extremo que ni circulan anécdotas de él, ni se conocen detalles pintorescos de su vida. Tiene que haber sido un hombre muy parecido a todos los costarricenses, una encarnación de nuestra manera de ser bonachona, desconfiada y firme. (Cañas, 1986).
MANUEL FERNÁNDEZ CHACÓN (1835)
LÍNEA FAMILIAR
- Juan Fernández Martínez X Cayetana de Acosta y Aguilar
- Pedro Nicolás Fernández Acosta X María Catarina Tenorio Castro
- Félix Fernández Tenorio X Petronila Chacón Aguilar
- Manuel Fernández Chacón
Nació en Cartago en 1786. Casó con Dolores Oreamuno Muñoz de la Trinidad. Dedicó la mayor parte de su vida a la agricultura y fue propietario de las haciendas Miravalles y Paso Hondo en la zona de Las Cañas y Bagaces. Consciente de que las tierras al oeste del país, que siempre fueron de Costa Rica, o sea los valles de Bagaces y Las Cañas, en unión con las que habían pertenecido al Partido de Nicoya, formaban una unidad económica, Fernández ordenó una nueva división territorial del país y creó el Departamento de Guanacaste, que junto con el Departamento Occidental y el Oriental, formaban los tres que tenía el país.
Bajo su gobierno se reformó el artículo 38 de la Ley Fundamental para evitar que la Asamblea volviese a repetir lo que hizo en 1833, por causa de que la ley no establecía entre quienes debía el Poder Legislativo escoger en caso de que ninguno de los candidatos alcanzase el número de votos requerido. Fernández debería haber terminado el período de Gallegos, y debería haber tenido el título de Jefe de Estado, pero la Asamblea ilógicamente dispuso convocar a elecciones para escoger a un nuevo Jefe de Estado que terminase ese período. Además, fue un reconocido constructor. Fue Intendente General de Hacienda de 1825 a 1832. Fue miembro del Congreso Constituyente en 1824. Como Vicejefe desempeñó el Poder interinamente, del 18 de Marzo al 5 de Mayo de 1835, con ocasión de la renuncia del Jefe de Estado, José Rafael de Gallegos. Las elecciones que determinaron su sucesor no dieron un claro ganador y fue la Asamblea la que escogió a Braulio Carrillo Colina. Manuel Fernández fue Vicejefe de Carrillo. Murió en Puntarenas, el 31 de Julio de 1841, mientras construía la aduana del Puerto, fue enterrado en Esparza. (Obregón, Clotilde. 1999)
JOAQUÍN MORA FERNÁNDEZ (1837)
LÍNEA FAMILIAR
Ver la secuencia familiar de Juan Mora Fernández
Hermano de Juan Mora Fernández, hijo por tanto de José Mateo de Mora Valverde y Lucia Encarnación Fernández Umaña. No se tiene fecha de nacimiento aunque se sabe que fue bautizado el 16 de enero de 1786 en San José. Casó con Pilar Bonilla Nava. Fue desterrado por el Jefe de Estado Carrillo, quien lo expulsó a perpetuidad. Intentó regresar más adelante pero se le impidió hacerlo. Carrillo ordenó que se le fusilara si se le encontraba en el territorio nacional. Mora había conspirado para derrocarlo y don Braulio se encontraba exacerbado en su contra. Don Joaquín volvió luego al país. Llegó al poder de la siguiente forma: al acercarse al fin de su primer periodo, Braulio Carrillo entregó el poder el 1 de Marzo de 1837 y la Asamblea escogió como Jefe Provisional al consejero Joaquín Mora Fernández quien ejerció del 1 de Marzo al 17 de Abril de 1837. A don Joaquín le correspondió firmar los decretos sobre la Tarifa General de Sueldos y Dotaciones, y dar orden de que se trasladasen las autoridades de Puntarenas al puerto de Caldera, donde ordenó construir los edificios necesarios. El traslado se hizo por considerarse que Caldera reunía buenas condiciones para puerto. Fue un hombre de negocios. Abogó porque se abriera un camino al Atlántico, a través de Sarapiquí, para comunicar el país con el río San Juan y el puerto de San Juan del Norte, que en ese momento era un puerto compartido por Nicaragua y Costa Rica. Por último, el 9 de abril el Congreso declaró electos a los ciudadanos Manuel Aguilar Chacón y Juan Mora Fernández para el cargo de Jefe y Vicejefe de Estado respectivamente, y don Joaquín les entregó el mando. Murió en San José el 26 de Octubre de 1862. (Bonilla, Harold, 1985)
MANUEL AGUILAR CHACÓN (1837-1838)
LÍNEA FAMILIAR
- Juan Fernández Martínez X Cayetana de Acosta y Aguilar
- Manuel Felipe Fernández Acosta X María Josefa Umaña Corrales
- María Eulalia Fernández Umaña X José Hermenegildo de Aguilar Siles
- Miguel Antonio Aguilar Fernández X Josefa de la Luz Chacón
- Manuel Aguilar Chacón
El 23 de agosto de 1797, nació en San José, Manuel Aguilar Chacón, quién fue Jefe de Estado de Costa Rica. Después del empuje y derroche de energía del primer gobierno de Carrillo, los costarricenses buscaron un gobernante tranquilo. Manuel Aguilar era ese hombre, nativo de San José se había hecho abogado en la Universidad de León y había servido a Costa Rica como representante en los organismos de la Federación Centroamericana. Presidió la primera misión de paz que Costa Rica envió a Centro América para tratar de hacer la paz entre el gobierno federal y el estado de El Salvador. Su experiencia en ese campo y sus abundantes contactos y conexiones de todo orden en el resto de Centroamérica, habían hecho de Aguilar un ferviente centroamericanista, en contraste con su predecesor, Braulio Carrillo.
El gobierno de Aguilar tuvo que dictar una serie de medidas preventivas para evitar una epidemia del cólera y se estableció un cordón sanitario con Nicaragua. En el campo laboral dictó medidas para proteger a los labradores pobres y en el aspecto eclesiástico inició gestiones para que se crease una diócesis en Costa Rica, que no se logró en ese momento. En el campo político su gobierno estuvo lleno de problemas por el asunto de la capital. La Asamblea había derogado en 1835 la Ley de la Ambulancia (Creada por Gallegos en 1834 y que consistía en que la capital debía estar 4 años en cada uno de los centros de población más importantes: Cartago, San José, Heredia y Alajuela) y señaló que la residencia de la capital debía definirla un Congreso Constituyente convocado para ese fin. Fue una mala medida, ya que, si había derogado el decreto, dado por Carrillo debió haber señalado de una vez a San José como la capital, y no llevar la discusión al Congreso donde tomó gran fuerza la oposición a la capital en San José, lo que inquietó a los josefinos. Poco después, un grupo de josefinos con el apoyo de los militares, disgustados porque se les habían suprimido los fueros, propició un golpe de estado, que llevó de nuevo al poder al exjefe de Estado Lic. Braulio Carrillo, el 27 de mayo de 1838.
Aguilar partió otra vez hacia Centroamérica a proseguir su labor unionista. Pertenece a esta lista de gobernantes costarricenses, que sin haber dejado una huella profunda en el desarrollo del país, lo han consolidado con su prudencia y su patriotismo. Murió en Sonsonate, El Salvador, el 6 de Julio de 1846. (Bonilla, 1985)

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